sábado, 28 de abril de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

En busca de un final lírico (230)

Pues contemplar esta foto:
Baal Shem Tov, gran rabino del siglo XVIII: "La verdad está siempre en el exilio".

"Los árboles tienen raíces, yo tengo piernas y es un gran avance, créame". George Steiner

También de este último:

¿No se considera un creador?

No, no hay que confundir las funciones. Incluso el crítico, el comentarista, el exegeta más dotado está a años luz del creador. No comprendemos bien las fuentes internas de la creación. Imaginemos esta situación, estamos en Berna, hace años... Unos niños salen de picnic con su institutriz, que los sitúa ante un viaducto. Los niños pintan, la institutriz mira por encima del hombro de uno de ellos: ¡le ha pintado botas a los pilares! Desde ese día, todos los viaductos caminan. Ese niño se llamaba Paul Klee. La creación cambia todo lo que contempla, para un creador, unos trazos bastan para hacernos ver lo que ya estaba ahí. ¿Qué misterio provoca la creación? Escribí Gramáticas de la creación para comprenderlo. Al final de mi vida, sigo sin comprenderlo.

martes, 17 de abril de 2012

Europe’s Economic Suicide

"Consider the state of affairs in Spain, which is now the epicenter of the crisis. Never mind talk of recession; Spain is in full-on depression, with the overall unemployment rate at 23.6 percent, comparable to America at the depths of the Great Depression, and the youth unemployment rate over 50 percent. This can’t go on — and the realization that it can’t go on is what is sending Spanish borrowing costs ever higher.
In a way, it doesn’t really matter how Spain got to this point — but for what it’s worth, the Spanish story bears no resemblance to the morality tales so popular among European officials, especially in Germany. Spain wasn’t fiscally profligate — on the eve of the crisis it had low debt and a budget surplus. Unfortunately, it also had an enormous housing bubble, a bubble made possible in large part by huge loans from German banks to their Spanish counterparts. When the bubble burst, the Spanish economy was left high and dry; Spain’s fiscal problems are a consequence of its depression, not its cause.
Nonetheless, the prescription coming from Berlin and Frankfurt is, you guessed it, even more fiscal austerity."
       

sábado, 14 de abril de 2012

miércoles, 4 de abril de 2012

“October: This is one of the peculiarly dangerous months to speculate in stocks. The others are July, January, September, April, November, May, March, June, December, August and February.”
Mark Twain, “Pudd’nhead Wilson’s Calendar for 1894”

“When I was young I thought that money was the most important thing in life; now that I am old I know that it is.”
—Oscar Wilde

“This planet has—or rather had—a problem, which was this: most of the people living on it were unhappy for pretty much of the time. Many solutions were suggested for this problem, but most of these were largely concerned with the movements of small green pieces of paper, which is odd because on the whole it wasn’t the small green pieces of paper that were unhappy.”
—Douglas Adams, “So Long and Thanks for all the Fish”

“Giving money and power to government is like giving whiskey and car keys to teenage boys.”
—P. J. O’Rourke, “Parliament of Whores”

“There are three kinds of lies: lies, damned lies, and statistics.”
—Benjamin Disraeli (often attributed to Mark Twain)

martes, 3 de abril de 2012

domingo, 1 de abril de 2012

En busca de un final lírico (228)


Porque, ¿cantaría el poeta sin la angustia del tiempo, sin esa fatalidad de que las cosas no sean para nosotros, como para Dios, todas a la par, sino dispuestas en serie y encartuchadas como balas de rifle, para disparadas una tras otra? Que hayamos de esperar a que se fría un huevo, a que se abra una puerta o a que madure un pepino, es algo, señores, que merece nuestra reflexión. En cuanto nuestra vida coincide con nuestra conciencia, es el tiempo la realidad última, rebelde al conjuro de la lógica, irreductible, inevitable, fatal. Vivir es devorar tiempo: esperar; y por muy trascendente que quiera ser nuestra espera, siempre será espera de seguir esperando. Porque, aun la vida beata, en la gloria de los justos, ¿estará, si es vida, fuera del tiempo y más allá de la espera? Adrede evito la palabra «esperanza», que es uno de esos grandes superlativos con que aludimos a un esperar los bienes supremos, tras de los cuales ya no habría nada que esperar. Es palabra que encierra un concepto teológico, impropio de una clase de Retórica y Poética. Tampoco quiero hablaros del Infierno, por no impresionar desagradablemente vuestra fantasía. Sólo he de advertiros que allí se renuncia a la esperanza, en el sentido teológico, pero no al tiempo y a la espera de una infinita serie de desdichas. Es el Infierno la espeluznante mansión del tiempo, en cuyo círculo más hondo está Satanás dando cuerda a un reloj gigantesco por su propia mano.

Juan de Mairena, de Antonio Machado

sábado, 31 de marzo de 2012

(Proverbios y consejos de Mairena.)

Los hombres que están siempre de vuelta en todas las cosas son los que no han ido nunca a ninguna parte. Porque ya es mucho ir; volver, ¡nadie ha vuelto!
** *
El paleto perfecto es el que nunca se asombra de nada; ni aun de su propia estupidez.
** *

Sed modestos: yo os aconsejo la modestia, o, por mejor decir: yo os aconsejo un orgullo modesto, que es lo español y lo cristiano. Recordad el proverbio de Castilla: «Nadie es más que nadie». Esto quiere decir cuánto es difícil aventajarse a todos, porque, por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.

Así hablaba Mairena a sus discípulos. Y añadía: ¿Comprendéis ahora por qué los grandes hombres solemos ser modestos?
** *

Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.
** *

Los honores, sin embargo, rendidos a vuestro prójimo, cuando son merecidos, deben alegraros; y si no lo fueren, que no os entristezcan por vosotros, sino por aquellos a quienes se tributan.

Etc.

Antonio Machado

viernes, 30 de marzo de 2012

La mayor tomadura de pelo de la historia reciente


Miren, miren: hago un ajuste de 27.500 millones de euros que voy a financiar en parte con la colaboración voluntaria de los defraudadores fiscales por importe de 2.500 millones (el 10% -la mayoría de los españoles que no estafamos a los demás pagamos muchísimo más- de los 25.000 millones de euros que me van a declarar caritativamente). Ojo, bajo la amenaza de que es la última vez. El resto del dinero ya nos los dará alguien, que nosotros somos muy cumplidores, nuestro norte es el sentido común, la palabra dada, el como dios manda.
Han subido el IRPF -decían que para cobrar 5.000 millones de euros más -aunque han acabado recaudando prácticamente lo mismo que antes de subirlo (a clase de párvulos todo el mundo, que lo voy a explicar: si gano 100 y pago el 20% de impuestos, el Estado recauda 20; si dejan que los empresarios bajen libremente los salarios, con suerte puedo ganar 95,  con que, si los impuestos no suben, el 20% de 95 es 19. Yo gano menos, el Estado recauda menos, todos gastamos menos, pero, eso sí, los empresarios se animarán a contratar, porque sus asalariados van a cobra menos (cuidadín, piensan muy mal de sus aliados principales, creíamos que los empresarios querían crear riqueza, no explotar a sus trabajadores), pero, ay, los otros asalariados también van a cobrar menos con lo que van a gastar menos... SOCORRO,... con el efecto colateral de bajar tanto los salarios reales como las pensiones reales, todo para nada).
OJO AL DATO: España debe, grosso modo, un 400% de su PIB, es decir, unos 4 billones de euros. De ellos, más o menos el 75% es deuda del Estado, el resto, un 325%, del sector privado. La mayoría de los países de la Unión Europea deben mucho más.
Jamás habría podido imaginar que yo, un yo feo, católico y sentimental, fuera tan tonto, cómo no se me habría ocurrrrrrrrrrido antes.

Más, y eso que los buenos hombres tenían un plan. Crearon la crisis, tuvieron la suerte, o la desgracia, de perder las elecciones en 2004, vino un novato que pagó la novatada bien pagada, pero este señor Rajoy no es ningún aficionado, ¡a que no!.

jueves, 29 de marzo de 2012

El diario lírico del señor Nichodades

Huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga señor respetable, huelga aunque te vayas a ir de rositas, huelga que te he visto, huelga, huelga amor mío tan respetable, huelga, huelga, huelga, huelga, se escribe así, huelga, me empieza a parecer corta la palabra huelga, huelga, huelga eléctrica, huelga de los ascensoristas, de los encargados del sonido, huelga, de los que regentan los mataderos, huelga de los putos, huelga, huelga contra los limpios, contra los pulcros, huelga, huelga, más huelga, hagamos una respetable huelga contra los respetables de toda la vida que no tienen ni idea de tocar la guitarra, huelga, huelga, te estoy escuchando a través de las mentiras, no te subas a ese tren, huelga de toda esa mierda, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga, huelga se puede escribir también así, uelja, uelja, uelja, uelja, uelja, huelga como se diga uelga, juelga, huelga, contra los que llevan los zapatos marrones y el jerséy verde, contra los que reciben herencias, huelga contra la supresión del impuesto de sucesiones, huelga contra la mierda de élites que tenemos en España, huelga, huelga, juerga contra todos ellos, contra todo ello.

Y aparte, o sea:

"Bartleby es más que un artificio o un ocio de la imaginación onírica; es, fundamentalmente, un libro triste y verdadero que nos muestra esa inutilidad esencial, que es una de las contidianas ironías del universo"
Jorge Luis Borges

A pesar de esto:
“Lo poco espanta, lo mucho amansa”

miércoles, 28 de marzo de 2012

14 de agosto de 2058

14 de agosto de 2058

- Me acusa usted, poeta Orellana, de que el otro día le colgué el teléfono, dejándole con la palabra en la boca, etcétera, etcétera. Pues sí, es cierto. Estaba boquiabierto. Ése era el último día que me había fijado para encontrar el aleph. Había seguido, como método de trabajo, aquello tan famoso que dijo alguien (Baudelaire, Picasso quizá, y puede que muchos otros luego, y antes): "que la inspiración te sorprenda trabajando". Días y días dedicado, despreocupadamente, con la confianza de un niño de derechas, a ver si conseguía de una vez colocarme en el lugar justo, exacto, ya sabe, lograr el punto de vista que me permitiera adentrarme en la visión global, totalitaria, diacrónica y sincrónica y futuróloga, qué puñetas, del universo.
Era un hermoso día de agosto. El PIB llevaba 47 años de crecimiento ininterrumpido, como un jabato, a una media del 8 % anual, la inflación estaba tan controlada como podía estarlo, incluso se sospechaba que nadie sabía lo que significaba antes esta palabra (ahora, es obvio decirlo, se utiliza para indicar la hinchazón de la glándula lírica), ya nadie pedía en los bares bebidas analcohólicas, la gente no utilizaba casi nunca ningún teléfono, se comunicaban telelíricamente. Los tipos de interés vivían pletóricos, era una gozada ver cómo evolucionaban. Aquello era la gloria bendita, coño.

- Por eso se me puso esa mirada de espanto. Por eso, la vecina aúlla salvajemente, porque intuyó un día, en la cola de la pescadería, que yo había vislumbrado el aleph. No lo sabe todavía, ay, pero por eso me esquiva Consuelo, my sweet.

- Nichito, amorcito, a ver si dejas de mirarme con esa mirada de besugo, hijo.

Y se dio la vuelta.

lunes, 26 de marzo de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

Por decir algo: A la manera de Michel Houellebecq

Hoy me he levantado ladrando, gritando guau guau cuando me incorporaba y no lograba recordar dónde había dejado las oxidadas gafas, ladraba como un descosido mientras me ponía los calcetines sucios del día anterior, ladraba porque no conseguía acordarme de nuevo de lo bien que me lo estaba pasando mientras dormía, mi respiración estaba colapsada, pero yo seguía ladrando, guau guau, mi mirada estaba totalmente oxidada mientras me miraba en la novedad del espejo, un frío invasivo me iba ladrando sus órdenes, me pelé una naranja y su frescor sació la sed que me había provocado la noche, cuánta naranja acude, oriné después a la vez que ladraba contra el desagüe del inodoro, contra el incoloro destello de mi mirada cansada, ese frío perruno que se te va amaneciendo en el cuerpo como un aire empalagoso de vacío, y me pongo a comerme un dónut de chocolate con un café perreado, hasta que me lavo los dientes, qué digo, me lavo la boca como un poseso para que en mi aliento no se pueda olisquear ni un asomo de ladrido de perro.